Buscar
  • Canal DownTV VENEZUELA

CONSIDERACIONES SOBRE EL IMPACTO EMOCIONAL DEL CONFINAMIENTO EN LAS PERSONAS CON SINDROME DE DOWN

Actualizado: may 10

Abril, 2020

Dolores Torres

Psicóloga del Servicio de Atención Terapéutica Fundación Catalana Síndrome de Down

A estas alturas todos somos conocedores de que la cuarentena (o el confinamiento) es una medida preventiva de salud pública que se aplica para prevenir la propagación de una enfermedad infecciosa y que en consecuencia está alterando nuestro día a día.





Lo que todavía no sabemos, sin embargo, es cuál será su impacto psicológico sobre la población y en especial sobre la población de los niños y jóvenes con síndrome de Down

.

Desde la perspectiva psicológica debemos tener en cuenta como punto de partida que no todas las personas perciben la situación en la que estamos inmersos de la misma manera. Además, en el caso de las personas con síndrome de Down, la discapacidad coloca a la persona en una situación de mayor vulnerabilidad ante el miedo y la ansiedad que nos genera esta situación incierta y desconocida.


Ante una circunstancia como la que estamos viviendo estos días se nos despiertan reacciones emocionales como la ansiedad, el miedo, la tristeza, la ira ... que tienen una función adaptativa a una experiencia completamente nueva como es el confinamiento.

Así pues, cualquier forma de expresión de nerviosismo, inquietud y espanto en la situación actual del debemos interpretar de entrada desde la perspectiva adaptativa, es decir, totalmente "normal" en relación al momento que estamos viviendo.


Por lo tanto, la primera consideración que queremos presentar es que el confinamiento es una experiencia que está poniendo a prueba la capacidad de adaptación de la población,


Qué Implicaciones puede tener el confinamiento en el

desarrollo y la crianza de los niños y jóvenes con síndrome

de Down?


A partir del decreto de estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por Covid19, hemos visto limitado uno de los principales derechos que tenemos: el de la libre circulación.


La medida decretada del confinamiento nos ha llevado por tanto a una situación anómala que altera el día a día de todos nosotros.


Desde la perspectiva emocional es una experiencia que nos conlleva de entrada separación social y pérdida de libertad.


En cuanto a la separación social debemos tener presente que el medio social constituye el ambiente natural para el desarrollo humano.


El niño, como ser social que es, a lo largo de su crecimiento hacia la vida adulta va estructurando su personalidad a través de su relación con los demás. La importancia de la relación con el otro está directamente ligada con el desarrollo emocional y afectivo del niño ya que el ser humano sólo se desarrolla con normalidad cuando establece vínculos con los demás. Por este motivo, en las circunstancias actuales de incertidumbre y separación social,


habrá que tener especial cuidado en mantener y preservar una relación de seguridad y confianza con el hijo / @ ya que serán esenciales para un desarrollo saludable emocionalmente.


Por otra parte, la pérdida de libertad genera inestabilidad emocional y esto se manifiesta en irritabilidad y frustración. En la población de niños y jóvenes con síndrome de Down se pueden presentar dificultades de adaptación y malestar emocional que se manifiestan principalmente a través de comportamientos de oposición y frustración ya que presentan una capacidad de razonamiento reducida.

La frustración es un sentimiento normal y fuerza cotidiano en el día a día de los niños y sabemos que es una emoción que aparece cuando no podemos satisfacer un deseo. Su gestión requiere un aprendizaje progresivo y se va entrenando ya desde pequeños para que pueda ser lo más constructiva posible y no afecte al bienestar familiar.En una situación como la que estamos viviendo, tal vez hay que tener presente que es prioritario favorecer la convivencia y armonía familiar. Si hacemos esfuerzos para entender estos comportamientos conseguiremos reducir las incomodidades que se derivan, tanto para el niño y joven como para el adulto, y rebajaremos tensión al clima familiar.


¿Podemos tener un confinamiento "saludable emocionalmente"?


La sensación de incertidumbre que nos puede provocar la situación del confinamiento genera intranquilidad y desconfianza, poniendo en riesgo la estabilidad emocional de toda la familia y por lo tanto la crianza del hijo.


Conseguir la máxima tranquilidad para reducir los sentimientos

negativos de miedo, preocupación, ira ... no es fácil en estas circunstancias pero nos puede ayudar a tener un confinamiento lo más saludable emocionalmente posible tener en cuenta algunos aspectos como los que exponemos a continuación:


- Es muy recomendable que el niño y el joven con síndrome de Down pueda comprender el propósito del confinamiento. Para que entienda la situación podemos hacerlo con explicaciones que hacen referencia a vivencias concretas (no vamos a la escuela no vamos al parque, no vamos a casa de los amigos ...) y con soportes visuales.


Al mismo tiempo los adultos tenemos que tomar ciertas medidas de protección emocional como serían las de evitar la sobre información no vamos a la escuela, no vamos al parque, no vamos a casa de los amigos ...) y con soportes visuales. Al mismo tiempo los adultos tenemos que tomar ciertas medidas de protección emocional como serían las de evitar la sobre información, no hacer caso de los rumores y apartar aquellas ideas negativas que nos dan vueltas por la cabeza de forma persistente.


- Es importante entender que la restricción de la libertad provoca efectos adversos y sobre todo potencia el sentimiento de aislamiento.


En los niños o jóvenes con síndrome de Down puede favorecer la aparición de conductas de desconexión emocional en la forma de soliloquios (hablar solo o con un amigo imaginario), conductas sensoriales (como la necesidad de tener entre las manos objetos con texturas diferentes ), aparición o aumento de movimientos repetitivos (las llamadas estereotipias), etc,


... Si mejoramos la comunicación y los contactos sociales, tanto en cuanto al entorno social y familiar como con los profesionales de la salud (salud física y mental), ayudaremos a reducir el aislamiento y el riesgo de presentar conductas regresivas.


- También debemos contemplar qué aprendizajes positivos se derivan de las vivencias negativas. Cuando el confinamiento es impuesto y se alarga en el tiempo más de lo que todos desearíamos, tenemos la oportunidad de vivir esta experiencia desde una perspectiva que nos permite educar a los niños y los jóvenes en los valores del civismo, la responsabilidad y la solidaridad .


Mostrar una conducta que procura el bien del otro de manera desinteresada (nos confina por no contagiarnos y para no contagiar a los demás), también nos ayuda a sentirnos bien y nos gratifica.


¿Qué puede ayudar a disminuir el impacto psicológico del confinamiento?


Aunque no disponemos de evidencia científica que nos pueda dar respuestas a esta pregunta, hay algunos elementos que habría que tener en cuenta a la hora de prever el impacto emocional del confinamiento:


- El miedo a la infección. La preocupación por la propia salud o por la posibilidad de contagiar a otras personas del entorno del confinamiento supone un factor estresante y que puede aumentar el impacto emocional. Hay que ofrecer información clara tanto de las medidas preventivas como de que es una situación en la que todos estamos sometidos (los compañeros de la escuela, del trabajo ...). Desde esta "normalización" de la situación podría favorecer la reestructuración de la vivencia de la situación y se podría disminuir el impacto emocional.


- La pérdida de la rutina habitual y del contacto social y físico generan aburrimiento, frustración y sensación de aislamiento. Nuestro bienestar como seres sociales se basa especialmente en la calidad de nuestras interacciones; potenciar las relaciones con el entorno social con una actitud proactiva y evitando el enfrentamiento puede favorecer un clima de relación positivo.


- No disponer de suministros que sean inadecuados o insuficientes, (comida, agua, atención médica, material para realizar el teletrabajo o la teleducación...) genera frustración, ansiedad y rabia. En esta situación de excepcionalidad habría que priorizar el tener acceso y disponer de las necesidades básicas fundamentales.


- Los adultos debemos intentar disponer de información suficiente y clara por parte de las autoridades de salud públicas con el fin de evitar el malestar que puede generar la falta de transparencia.


- Habrá que estar atentos también a la duración del tiempo de confinamiento ya que si la situación de stress se va alargando podríamos encontrarnos con la aparición de conductas o manifestaciones compatibles con algún trastorno psicopatológico como sería el caso del

stress postraumático.


La situación a la que nos enfrentamos en este momento nos conduce, al mismo tiempo, a un temor generalizado frente a lo que vendrá después de este aislamiento. Las consecuencias económicas y de salud física y mental son, en este momento, difíciles de predecir y calcular, pero debemos prepararnos para saber gestionar este malestar psicológico que podría ir en aumento.

Por este motivo, y para paliar el impacto psicológico de las personas ante un acontecimiento vital estresante, habrá que contar con acciones y procedimientos estructurados que faciliten un proceso de recuperación psicológica para poder volver a la vida funcional y evitar que el sufrimiento y el dolor se cronifiquen.


«Aceptar la incertidumbre es una actitud sabia, es darnos cuenta de que somos finitos" . (Victoria Camps, Catedrática emérita de Ética y Política de la Universidad de Barcelona).

0 vistas

      AVESID

Asociación Venezolana para el Síndrome de Down

Email: avesid@gmail.com

Phone: +58 212 2835887

              +58 212 2839087

              +58 412 2612881

RIF: RIF: J-30079554-3

                 Venezuela

Recibir Notificaciones

Quick Links

Nosotros

Servicios

Sindrome de Down

Salud

únete

Contacto

© 2020  by AVESID, Proudly created with Wix.comTerms of Use  |   Privacy Policy